Después de pasar el punto crítico de la pandemia causada por el SARS-COV-2, debemos entender que los cuidados generales como el distanciamiento social, el uso de mascarillas y las MEDIDAS DE HIGIENE generales en nuestro entorno e individuales,  protegiendo ojos, manos y boca pueden ayudar a la prevención de la transmisión del COVID-19.

La boca es la entrada y salida del virus. Dentro de la estructura exterior del coronavirus,  encontramos unas espículas de glicoproteínas que consiguen unirse a los receptores de las células humanas. Estos RECEPTORES tipo AC2 se encuentran preferentemente en los ALVÉOLOS PULMONARES (infección pulmonar) y en la boca los receptores están principalmente en LENGUA (reservorio del virus desde donde viaja hacia la rinofaringe), encía, glándulas salivales y paladar.

Otros síntomas a nivel de boca están relacionados con la capacidad que tiene el virus de desencadenar una respuesta inflamatoria exagerada que puede manifestase en boca produciendo inflamación de las encías (gingivitis y/o periodontitis), aumentado el riesgo de diseminar esta infección y provocar patologías sistémicas.

Por todo lo anterior, los cuidados y medidas de limpieza bucal se deben reforzar de la siguiente manera:

  1. Cepillado dental adecuado y frecuente (después de cada comida)
  2. Cepillado de la lengua.
  3. Uso diario de la seda o hilo dental
  4. Uso diario de un colutorio antiséptico que contenga CLORURO DE CETIL PIRIDINIO (CPC), manteniéndolo en boca 1 minuto en movimiento para que esté en contacto con todas las mucosas bucales y también hacer gargarismos para que llegue la zona de la orofaringe..

Ensayos clínicos recientes demuestran que el uso diario de este tipo de enjuague, disminuye la posibilidad de infecciones respiratorias víricas respecto a personas que no lo utilizan.

Una buena rutina de higiene bucal puede ser capaz de evitar que el virus consiga llegar a estos receptores en la lengua y rinofaringe, siendo esta la mejor forma  de DISMINUIR LOS RIESGOS DE TRANSMISIÓN, síntomas y manifestaciones a consecuencia del COVID 19  y el uso de colutorios que contengan el CPC, puede tener un efecto PREVENTIVO en el contagio, ya que disminuye la carga viral y capacidad de diseminación del virus, convirtiéndose la boca en un factor PROTECTOR o AGRAVANTE de la  infección.