Si alguna vez te has puesto nervioso, solo de pensar en ir a consulta y no estás seguro de lo que va a encontrar el dentista o tienes el temor de que la visita pueda doler. Sea cual sea la razón, el equipo profesional en SAGA Dental, se asegurará de cuidar tu salud bucal y emocional.

Cuanto más retrases la visita o simplemente no acudas, mayor es el riesgo de desarrollar problemas dentales. Usa estas estrategias en tu próxima visita para disminuir o eliminar tu ansiedad y así mantener tu sonrisa.

  1. Di lo que piensas 

Cualquiera que sienta ansiedad, sabe que compartir lo que piensa cambia las cosas. Si estás tenso o ansioso, hazte un favor a ti mismo y desahógate sobre tus preocupaciones. De esta forma, nos ayudas a tratarte de la mejor manera al conocer tus necesidades emocionales.

  • Informa sobre tu ansiedad. Cuando programes la cita y al estar en ella, informa inmediatamente a todo el equipo de la clínica sobre tu ansiedad. Comparte tus malas experiencias en el pasado y pide sugerencias para manejar la situación.
  • No tengas miedo de hacer preguntas. A veces, saber lo que va a ocurrir alivia el miedo a lo desconocido.
  • Acuerda una señal. Se puede establecer una señal como por ejemplo, levantar la mano cuando necesites un descanso durante la atención del profesional.
  • Si tienes miedo a sentir dolor o al simple proceso de anestesia. A algunos pacientes les da vergüenza comunicar su miedo al dolor o al procedimiento de anestesia, no permitas que ese sea tu caso. Poder trabajar en ausencia de molestia o dolor es tranquilidad para ti y al profesional, le facilitas la ejecución del trabajo disminuyendo el tiempo operatorio.
  1. Distráete

Desviar la mente durante la atención dental puede parecer imposible cuando estás nervioso, pero hay algunas cosas que se pueden hacer para ayudar a distraer el pensamiento.

  • Usa auriculares. Si el sonido de los aparatos en el molestan y aumenta tu ansiedad, lleva auriculares para poder oír música o tu audio-libro favorito
  • Ocupa tus manos. Mantén en tus manos una bola para mitigar el estrés
  • Pon a trabajar tu imaginación. Visualízate en una playa o jardín relajante.
  1. Usa técnicas de relajación

La relajación empieza en tu mente. Trata de hacer ejercicios de respiración profunda para ayudar a relajar que tienes en todo el cuerpo.

  • Ejercicios de respiración. Respiración diafragmática La puedes realizar en la sala de espera y durante la atención odontológica.
  1. Cerrar los ojos y comenzar a inhalar lenta y profundamente.
  2. Retener la respiración unos segundos (5 aproximadamente o más)
  3. Exhalar por la boca lentamente.
  4. Volver a repetir el proceso las veces que sea necesario
  5. Poniendo una mano en el estómago y la otra en el pecho es posible comprobar si se está llevando el aire correctamente a las zonas pretendidas. La mano del pecho no debería moverse al inhalar, mientras que debería notarse el aire llenando el vientre.

Este entrenamiento provoca el control parasimpático y el descenso de la tasa cardíaca.

  • Haz un escaneo corporal. Concéntrate en relajar los músculos, cada parte de tu cuerpo, una por una. Empieza por la cabeza y ve bajando hasta los pies.