
Hacia mediados del siglo XX, se recupera el interés por la relación entre salud general y salud oral, intensificándose la investigación y partiendo del concepto básico, de que el cuerpo y la boca no son dos mundos apartes, si no uno solo. A partir de este momento, surgen las primeras publicaciones que relacionaban la enfermedad periodontal con enfermedades sistémicas, como diabetes o enfermedades cardiovasculares.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) sitúa a la salud bucal como un pilar básico de la salud general y esto significa que se reconocer que lo que ocurre en la boca repercute en nuestra salud general, y que la salud bucal es necesaria si tenemos como objetivo tener una vida saludable.
El biofilm o película de bacterias (placa bacteriana) causante de la caries, gingivitis/mucositis y periodontitis/periimplantitis, se acumula continuamente en la cavidad oral, y científicamente parece necesario eliminarlo cada 12 horas para prevenir estas infecciones.
Si la prevención falla y se desarrolla la enfermedad infecciosa tipo periodontitis, esta situación puede agravar otras inflamaciones existentes y aumentar el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, peor control de la diabetes, enfermedades pulmonares como neumonía aspirativa, desencadenar parto prematuro y neonatos de bajo peso al nacer o incluso con la artritis reumatoidea, insuficiencia renal, disfunción eréctil, apnea, degeneración del Alzheimer e incluso, recientemente, con algún cáncer intestinal. Estas dos últimas enfermedades, se relacionan a través de una de las bacterias causales de la periodontitis, la Porphyromona gingivalis.
La boca es un buen indicador de la salud de una persona. Un adecuado cuidado de la misma puede evitar padecer o minimizar el desarrollo de muchas enfermedades. La visita a tu dentista puede servir para detectar trastornos que amenazan tu salud general.
Cambios o aspectos que debes comunicar en la cita de revisión.
- Es fundamental informar acerca del hábito de fumar, el número de cigarrillos y el tiempo o, si lo has dejado en caso de ser exfumador.
El tabaco es un factor determinante en el desarrollo y evolución de enfermedades orales como la periodontitis y el cáncer oral. Además, el tabaco disminuye la predictibilidad de muchos de los tratamientos que se realizan en odontología a nivel quirúrgico.
- Nuevas medicaciones que puedan modificar por ejemplo el tiempo de coagulación en caso de necesitar algún tratamiento quirúrgico.
Los antidepresivos, anticoagulantes, antiepilépticos o inmunosupresores, afectan a la boca generando engrosamientos gingivales o sequedad de boca.
- Alergia a cualquier medicación
- Embarazo, o si estás planificando tener un hijo en un futuro próximo, importante comunicarlo para programar los tratamientos de forma segura. Son necesarios algunos cuidados esenciales antes, durante y después de la gestación.
- Cambios emocionales tipo stress o desórdenes alimenticios como la bulimia o anorexia repercute directamente en la salud bucal y general que deben ser tratados lo antes posible.
La salud bucal impacta directamente en la general, así como en la calidad de vida y en la estética. Por lo tanto, dedicar tiempo a la prevención es una inversión en salud que supone un ahorro importante en tratamientos.
Nuestra recomendación es que se acuda a las visitas de revisión con la frecuencia que se le indica a cada persona. ¡Agenda ya tu cita!
